EL PLACER DE LA COCINA JUDIA

 
EL PLACER DE LA COCINA JUDIA | GRANDES CHEF | RECETARIO |
 
EL PLACER DE LA COCINA JUDIA
 
 
LO MEJOR DE LA COCINA JUDIA
Como en la premisa de la página “La cocina árabe”, mi intención no es hacer cocina judía en su totalidad y con referencia pormenorizada a las reglas de los estudiosos rabinos y a los preceptos milenarios observados desde 2500 años. Mi propósito es rescatar de la cocina tradicional judía, la comida de las grandes fiestas anuales más conocidas y que, además, puede ser adoptada y disfrutada por los que no profesan el judaísmo, es decir, otra cocina que otro mundo reconozca, aprecie y disfrute.

El Pueblo judío, después de la Diáspora, erró y se expandió por todos los rincones del entonces mundo conocido, desde España hasta los confines de China, luego, al Nuevo Mundo. Convertido en un Pueblo itinerante, no siempre por deseo propio, sí por causa ideológica y política de los gobernantes que administraban su cobijo, adquirían siempre las costumbres y los estilos de la región en donde se asentaban, a veces, pacíficamente y armoniosamente, durante milenios. Nace así, una cocina judía con platos de origen ruso, polaco, alemán, español, italiano, hindú, griego, etc. Los platos que la componen, son simples, pero laboriosos, generalmente muy económicos, basándose en papas, cebolla, pescado, grasa de ave. Un Pueblo con un permanente destino incierto, invertía más en el “ahorro” que en la comida... el ahorro podría significar el seguro a una nueva esperanza, a veces a la vida.

Pero, no se confunda Usted que no tiene raíces judía... lo pobre no significa insipidez, lo austero no significa falta de elegancia, lo económico no significa falta de alegría. La comida judía es el milagro de lo poco, de lo pobre, de lo austero, del amor, paciencia, sabor, disfrute, aprecio, religiosidad, solemnidad, esperanza, alegría..., canto a la vida. Una mesa de cualquiera festividad judía, es la representación de una larga preparación: manteles bordados por manos hábiles con finos diseños, orfebrería de la más preciada y a veces heredada por múltiples generaciones, platos multicolores de comida que no se sabe si se comen o son de adorno: todo tiene su significado religioso y un llamado a la paz y la concordia.

Lo único que haré es informar sobre la viabilidad de los elementos e ingredientes permitidos o prohibidos. Es la base de la cocina judía para empezar la segura elaboración de un plato sin incurrir en la infracción de reglas milenarias que todos, hasta el día de hoy, han observado. Estas reglas están siempre consideradas e interpretadas por estudiosos rabinos, para hacerlas más dúctiles.

 
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Cocina Sefaradí y Oriental Siria
Salsa para arroz de damasco con aceitunas verdes

INGREDIENTES
1 taza de damascos secos
1/2 taza de aceitunas verdes
1 puerro
1 cucharada de azúcar
jugo de un limón
2 cucharadas de aceite
1 cucharada de harina

PREPARACION
Deje los damascos en remojo durante una hora.
Píquelos juntamente con el puerro y las aceitunas en una picadora o pase por la licuadora con algunas cucharadas del agua de los damascos.

Caliente el aceite, eche la mezcla de damascos y cocine a fuego lento.
Disuelva una cucharadde harina o almidón de maíz en agua fría, vierta sobre la mezcla y cocine durante unos minutos más hasta que se espese.
Retire del fuego y sirva sobre el arroz cocido.
Basadas en esas creencias, y derivadas de preceptos bíblicos y talmúdicos, nacieron las prescripciones alimentarias que rigen al pueblo judío. La palabra KOSHER con que se designan los alimentos permitidos por las leyes judías, significa en realidad "apropiado para comer, limpio". De acuerdo a lo que prescribe el Levítico, los animales kosher son los rumiantes de pezuñas hundidas, estando por tanto excluidos el cerdo, el conejo, la liebre entre muchos otros. Respecto a las aves se excluyen las de rapiña. Están permitidos los pollos, gallinas, patos y gansos. En cuanto a animales acuáticos, sólo son kosher los peces con escamas y aletas, no siendo permitidos los mariscos.

 
 
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